Gracias a ustedes, la venta de boletos al público en general fue todo un éxito sin precedentes. A las 11:25 horas del día 25 de junio se AGOTARON TODAS las localidades para los conciertos que ofrecerá Madonna los días 29 y 30 de noviembre.
Preventa agotada
La preventa Banamex fue un éxito gracias a ti. En un hecho sin precedentes para Ticketmaster, los boletos para el primer concierto de la gira Sticky & Sweet en México se vendieron de la manera siguiente:
•
A los 5 minutos se habían vendido 6,500 boletos.
•
A los 20 minutos, 18,570 boletos. Y había 13 mil usuarios en espera, además de los que estaban comprando sus boletos en ese momento.
•
A los 30 minutos ya se habían vendido 28,642 boletos y había 20 mil personas en espera.
•
A los 47 minutos se agotaron los boletos para el sábado 29 de noviembre.
•
Entonces se decidió abrir la venta de boletos para la segunda fecha, apartir de las 12:15 horas del lunes 23 de junio.
Sin embargo, ese mismo día a las 13:42 horas se agotaron también los boletos para el 30 de noviembre.
Galería Madonna
Minibio
Madonna Louise Veronica Ciccone nació el 16 de agosto de 1958 en Bay City, Michigan. Hija de Silvio Ciccone, italiano, y Madonna Fortin, de origen franco-canadiense. Cuando tenía 6 años, su madre murió de cáncer y quedó bajo el cuidado estricto y católico de su padre. Él fue quien le inculcó el gusto por la música y quien cedió ante la petición de dejarla entrar a clases de ballet, donde conoció al hombre que la motivó a buscar fortuna como bailarina: Christopher Flynn. A los 16 abandona su hogar para viajar a Nueva York. En los inicios de los ochenta, ya había sido bailarina y era medianamente conocida. Su ingreso a la música se dio de la mano de sus novios, Dan Gilroy y Stephen Bray (éste último más adelante produciría los primeros éxitos de esta cantante). “Holiday”, “Bordeline” y “Lucky Star” fueron los sencillos de su álbum debut. Sin embargo, la fama mundial vendría con el siguiente, “Like a Virgin”. Hoy es considerada la mujer con mayor cantidad de discos vendidos en la historia. Su actitud multifacética la ha llevado al cine, a ser escritora de cuentos infantiles, productora y recientemente directora. Es madre de tres hijos: Lourdes León, Rocco Ritchie y David Banda, a quien adoptó en Malawi. Está casada con Guy Ritchie, pero su primer esposo fue Sean Penn. Desde finales de los noventa es seguidora de la Cábala. En marzo de este año fue elegida para ingresar al Salón de la Fama del Rock & Roll.
Exigente, meticulosa, inteligente. Así la describen quienes trabajan con ella. Tan cerca, que tocan su sudor, conocen su aliento, soportan sus momentos quisquillosos, comparten sus mejores días y cumplen sus caprichos de diva. Productores, diseñadores, músicos, bailarines. Todos, admiradores, también, como el resto de los mortales, quienes reconocen que sin ella es imposible entender el mundo material y la pérdida de la virginidad musical. ¿Siempre adelante? Quizá. Lo cierto es que en cada paso, Madonna, establece las reglas de hacia donde se tiene que dirigir la escena de la música pop.
Lo vuelve a hacer. Se embarca en una nueva gira, Sticky & Sweet, donde por fin, México figura en la lista de los elegidos. La reina regresa al Foro Sol, los próximos 29 y 30 de noviembre. Quince años después, dejando atrás aquella extra rubia que escandalizó al más conservador de los mexicanos con su The Girlie Show Tour (1993). Una época en la que, mientras algunos trataban de boicotear su presentación, otros esperaban ver cómo Madonna cambiaba, para siempre, la forma de hacer espectáculos. Hay que recordar que 3 años atrás, sus corpiños cónicos, diseño de Jean-Paul Gaultier, ya habían sacudido la historia.
Ahora, su lugar es intocable. En agosto cumple 50 años y evolución es una palabra que le queda corta. En la mitad de su vida pasó de la chica rubia, muy urbana y neoyorquina, al sensual estilo Monroe, que le ayudó a desarrollar su propio sello cargado de sexualidad y provocación, para luego transformarlo en músculo, flexibilidad y espiritualidad. Esta última, la etapa de mayor admiración entre hombres y mujeres. También la de más creatividad, que permeó a otras áreas como la literatura infantil, el diseño de modas, el cine y los negocios.
Después de su disco Ray of Light (1998), y su marcado sonido británico, Madonna cerró el siglo XX como un ícono de la cultura. Lo extraordinario es que entró al siguiente con Music (2000), uno de sus trabajos más exitosos. Pauta para volver al escenario, después de 11 años, con Drowned World Tour (2001). Sin embargo, no sería hasta su propio autohomenaje en los MTV Music Awards de 2003, y el beso a Britney Spears y Christina Aguilera, que se plantó ante el mundo como la única reina del pop; dejando el camino a dos nuevas princesas, que ninguna pudo seguir. Sin herederas, el trono sigue siendo suyo.
Vendrían dos giras más Re-Invention Tour (2004) y Confessions Tour (2006), los espectáculos más elogiados por la crítica y el público. Espacios que Madonna aprovechó para lucir su condición física, sus creencias y convicciones artísticas, rodeada de un intenso glamour. Sticky & Sweet promete superar a las dos anteriores. Un escenario espectacular, la compañía de sus bailarines y un concierto como nadie lo ha hecho es la promesa de esta artista, para promocionar su nuevo material Hard Candy, que asegura, creó sólo divertirse. Aun así, rompió el esquema.
Funk, dance y hip hop en sencillos como “4 minutes” y “Give It 2 Me” es el resultado de juntarse con Pharrell Williams, Timbaland, Nate Danja Hills y Justin Timberlake. Música para bailar y el regreso al sonido norteamericano. Las altas ventas lo reclaman como un éxito. El siguiente en la lista de esta mujer provocadora, que ha sido casi todo y aunque lo niegue, una control freak, según palabras de Timberlake, en la ceremonia donde Madonna ingresó al Salón de la Fama del Rock & Roll. No por nada, señoras y señores, su alteza llegó ahí.