¿Ximena Sariñana es mediocre? Lo primero que se le reconoce a la novel cantautora, es que en vez de “reinventarse” de cero, toma el toro por los cuernos, las expectativas –buenas y malas– que se han generado en torno suyo y con ello borda un ejercicio irónico que culmina en la definición. ¿Me criticas por salir en las pelis de mi papi, por mis personajes tibios y contenidos? ¿Por reflejar una imagen mediocre, de niña nice que hace lo correcto? Pues desde esa mediocridad se expresa y salta a un más allá.
El más allá lo dio en el Lunario, la noche del jueves 13. La asistencia fue concurrida, en su mayoría chicas de veintipocos que han encontrado en las letras de Sariñana un tono que les atañe íntimamente. De blusa blanca y con un pantalón oscuro debajo, Ximena fue cantando una a una las rolas de Mediocre, además de algunas otras incluidas en las bandas sonoras de las películas Amar te duele y Niñas mal. A pesar de que se trata de un disco de reciente aparición, el auditorio reconoció y cantó junto con Ximena todo el repertorio, canciones como “Mediocre”, “Pocas palabras”, “Gris”, el cover de Bolován “Monitor” y “Normal”, que van afianzando la personalidad de la cantautora, con una gama de sonidos que va del pop al blues con idéntica calidad. Hubo un énfasis al cantar el segundo sencillo de su disco: “No vuelvo más”, que según la cantautora, expresa el miedo a permanecer en el olvido.
Después de “Razón de ser”, “Reforma” y “Sintiendo rara”, Ximena presentó a su banda, así como a un grupo de hip hop, con el que cantó “Pajaritos”. Uno de los temas que tuvo más éxito entre el público fue “La tina”. Se amenazó el final del concierto con “Vidas paralelas”.
El encore fue obligado, y lo aprovechó Ximena para anunciar su nueva fecha, el 26 de septiembre, en el Metropólitan. Después vino “Amar te duele”, la canción de la película homónima que ya se va volviendo un clásico entre los fans de Sariñana. La velada terminó con las rolas “Mi error” y “Cuento”.
La medianoche nos tomó fuera del Lunario. El escepticismo contra Ximena Sariñana se confunde a favor de ella. Porque sí, el disco se llama Mediocre, y sí, la oscuridad de sus canciones nos refiere a esa tibieza contenida de las medias tintas. Pero lo que vimos no tuvo nada de mediocre. En la propuesta de Ximena se fragua una voz y una presencia digna de seguir.