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La banda de heavy metal Testament será la encargada de abrir el concierto de Judas Priest.
Sin duda alguna, Judas Priest es una leyenda viviente del más pesado de los géneros musicales. Sus fieles adeptos han hecho posible que esta banda haya vendido más de 35 millones de discos a lo largo de su paso por este mundo. Ellos son los más rudos del heavy metal, pues le dieron la forma definitiva que heredarían a un sinnúmero de bandas; ellos innovaron hace muchos años con el look que hoy nos parece obligatorio: cuero y cadenas (que fue una idea original del frontman Rob Halford, quien ha sabido inyectar la teatralidad y la grandilocuencia a lo largo de los años para asegura la trascendencia de su agrupación). Los Sacerdotes Oscuros del Metal invocarán a las legiones del mal en los conciertos llenos de fuerza que ofrecerán en nuestro país.
Judas Priest tiene una trayectoria que se remonta a los años setenta, cuando el futuro era incierto y los cambios de integrantes eran una constante. Poco a poco se fueron juntando los hombres que darían vida al primer disco de la banda: Rocka Rolla, que ya contaba con todos los rasgos característicos de Judas Priest, pero que aún no se separaba por completo de Led Zeppelin (una de las mayores influencias para este grupo, junto con Cream y Jimi Hendrix).
Sad Wings of Destiny (1976), su segundo álbum, obtuvo tan buen recibimiento por parte del público que llamó la atención de Columbia Records. Tan sólo un año después, con su nueva disquera, la banda originaria de Birmingham, Inglaterra, sacó Sin After Sin, álbum que incluía temas tan importantes como "Starbreaker", "Dissident Aggressor" y "Sinner". De aquí fue imparable su éxito, las giras cada vez duraban más tiempo y abarcaban más países; pronto dejaron atrás Europa y Norteamérica para visitar Japón.
Killing Machine (retitulado en Estados Unidos como Hell Bent For Leather, para que no sonara demasiado agresivo) sólo llega en 1978 para reafirmar la imagen ruda de Judas Priest, con el cuero y el metal como catalizadores visuales de la música rabiosa que tocaban. "Killing Machine", "Running Wild", "Delivering The Goods", "Rock Forever" y "Hell Bent for Leather" más que canciones eran (y todavía son) himnos para toda una generación, que cayeron cautivos del poder de la oscuridad.
Judas Priest se anotó un éxito definitivo con el disco British Steel, que con sus pinceladas de pop alcanzó la cuarta posición en las listas británicas, vendió más de un millón de copias (lo que se tradujo en un Disco de Oro) y dejó rolas emblemáticas como "Breaking the Law", "Living after Midnight" y "United" (todas ellas alcanzaron muy buenas posiciones en las listas de popularidad, además de permanecer en el corazón de los fans). El sencillo "Metal Gods" merece mención aparte, pues se convirtió en el epíteto del grupo y en el apelativo perfecto para Rob Halford, quien siempre ha sido el Dios del Metal.
Bien puede decirse que el resto es historia, pues a pesar de las transformaciones que han sufrido con el paso del tiempo (en la música, los logos, el vestuario, incluso en el mismo vocalista...) que no fueron bien recibidos por los seguidores en su momento y de algunos problemas legales, Judas Priest sigue siendo la mejor banda de heavy metal que ha existido.
Quedas advertido. No te atrevas a dejar plantados a los Dioses del Metal, pues regresaran a nuestro país con una gira verdaderamente espectacular. Los conciertos que ofrecerán el 29 de octubre en Guadalajara y el 31 del mismo mes en la ciudad de México serán una poderosísima combinación de sus canciones clásicas con temas de su nuevo material discográfico: Nostradamus, un pieza única en su tipo porque es conceptual (es decir, cada tema fue creado para ser escuchado y entendido como parte del conjunto). Por lo visto, aún le quedan muchas sorpresas bajo la manga a Judas Priest.