Recomienda este sitio a un amigo
COMPRA EN LÍNEA : TM

Galería Dropkick M

dmurphys_02.jpg
dmurphys_05.jpg
dmurphys_06.jpg
dmurphys_07.jpg
dmurphys_08.jpg
dmurphys_09.jpg
dmurphys_10.jpg
dmurphys_11.jpg
 
COMPRA EN LINEA
PDF Imprimir E-mail
dmurphys_07.jpgCanten fuerte,
canten con orgullo


Por David del Aguila


Kiss the dropkicks, they are irish!

La noche del miércoles 23 de julio fue una noche que por más de dos horas se tornó tan verde como un campo de tréboles. El estruendo del tambor celta, las cítaras de guerra y el aliento de un público emocionado que pasaba a través de una gaita emulaban el día de San Patricio, cuando la sangre irlandesa y el corazón anglosajón se mezclan. En esta ocasión lo hicieron sólo para acompañar a los asistentes del Vive Cuervo Salón por este magnifico viaje que los Dropkick Murphys (después de más de 13 años de existencia) nos entregaron por primera vez en tierra azteca.

Olvidando etiquetas, colores, gustos, estratos o modas, la banda logró que casi medio millar de personas se congregaran con un solo motivo: cantar fuerte, con el pecho lleno de orgullo, brincar y filtrar el alma a través de esas gargantas que se fundían en una sola voz, sin importar que el recinto no estuviera lleno al 100% y saber que esa noche era una festividad que sólo los leprachauns saben disfrutar.

La noche se perfilaba como una cabalgata que inclusive entregó la emoción suficiente para que una paraja se declarara amor eterno en el escenario junto a la banda, haciendo notar que la comunión entre el público y los Dropkick Murphys fue tan grande y sublime que nunca pareció que existiese alguna clase de escenario que separara a uno de otro.

dmurphys_08.jpgFinalmente el folklore del punk celta de esta banda oriunda de Boston llegaba a su cenit para que los instrumentos poco comunes se volvieran tan cotidianos que algunos deseábamos tocarlos. La banda reflejaba su corazón en la esencia de cada canción y la gente le daba ese único toque final para que aquellos parecieran poemas de guerra y de fiesta; celebrando a los caídos y llorando el amor inmortal que circunda nuestros corazones.

Toda esa noche fue un viaje en el que se vieron “quilts”, puños en lo alto, botas, tirantes y estoperoles junto a un instinto de fiesta que envolvió a todos dentro de una olla en la que el oro éramos los asistentes y la música que los Dropkick Murphys nos entregaron.






Para comentar debes estar registrado!




  Comentarios (2)
RSS de los comentarios
 1 Escrito por el arthur, el 01-10-2008 18:38
Muy buen concierto, de lo mejor del Punk Rock!!! 
 
 2 mas como estos
Escrito por gosiek, el 17-09-2008 01:40
no ma estubo de webos 
 
 
aevr si se animan a traera rancid,nofx,less than jake o goldfinger