Legendario ícono del rock, con una carrera de 5 décadas y más de 100 millones de discos vendidos, Rod Stewart regresa al Auditorio Nacional de la ciudad de México jueves 16 y viernes 17 de agosto como parte de su más reciente gira.


Legendario ícono del rock, con una carrera de 5 décadas y más de 100 millones de discos vendidos, Rod Stewart regresa al Auditorio Nacional de la ciudad de México jueves 16 y viernes 17 de agosto como parte de su más reciente gira.
Por Eugenia Robleda
Rod Stewart dio cátedra de cómo debe ser un gran concierto antes de que empezara porque un brillante telón rojo recibía a la gente que fue llenado el Auditorio Nacional. La noche del jueves 16 de agosto fuimos testigos que el cantante británico sabe cómo rockear y cómo hacer feliz a su público.
Logró hacer de su presentación una reunión familiar, con fotos de todos sus hijos y un video de su perro; incluso nos mostró imágenes de él vestido como mujer (bromeó diciendo que estaba borracho). Presumió su pasión futbolera regalando muchos balones autografiados que él mismo aventó o pateó. Por cierto, la batería tenía el escudo de The Celtic Football Club, cualquier otro artista hubiera puesto su propio logotipo.
“Love Train” fue la encargada de iniciar el viaje a través de los más grandes éxitos de Rod, como "Tonight's the Night (Gonna Be Alright)", "Having a Party", “Rhythm of My Heart" y “Young Turks”. Stewart demostró que él en realidad es “Forever Young”, además de lucir a los músicos y a las coristas que lo acompañaban.
Hubo oportunidad de escuchar algunas canciones en versión acústica, que conmovieron a la audiencia. Este bloque empezó con "Have I Told You Lately", siguió con "The First Cut Is the Deepest" y llegó al máximo con "I Don't Want to Talk About It".
Sin embargo, no íbamos a pasar toda la noche melancólicos, así que llegó el momento de pararse a bailar con el rockabilly de "Sweet Little Rock & Roller", original de Chuck Berry, y “Proud Mary”, original de Creedence Clearwater Revival.
El concierto terminó demasiado pronto. Estar con un artista de la talla de Rod Stewart, que tiene el temple de proyectar esta cita: “No quiero seguir cantando a los 50 y ser una parodia de mí mismo”, como le dijo cuando era joven a la revista Rolling Stone, es una experiencia única. También interpretó "You're in My Heart" y para el gran final dejó "Da Ya Think I'm Sexy?". Y en efecto, el señor tiene una voz bellísima, es carismático, encantador y definitivamente sigue siendo sexy.







