Metallica regresa a México con el arsenal completo y un nuevo escenario para festejar 30 años de trayectoria; se presentarán los días 28 y 30 de julio, además de 1, 2, 4, 6, 7 y 9 de agosto en el Palacio de los Deportes.


Metallica regresa a México con el arsenal completo y un nuevo escenario para festejar 30 años de trayectoria; se presentarán los días 28 y 30 de julio, además de 1, 2, 4, 6, 7 y 9 de agosto en el Palacio de los Deportes.
Por Eugenia Robleda
Koltdown, una de las dos ganadoras de la Batalla de las Bandas, abrió el primer concierto de Metallica, dentro de la gira El Arsenal Completo que empieza en México. Koltdown fue bien recibida por el público del Palacio de los Deportes, tocó canciones como “Lost Between”, “Wake Up Dead” y “Blue Pigs”.
Después, el equipo técnico de la banda originaria de Los Ángeles subió a preparar el escenario, destapar la batería (lo que provocó una ola de aplausos), colocar micrófonos a todo lo largo y ancho, hacer pruebas de sonido con cada instrumento… Cada minuto que pasaba se hacía más insoportable la demora, todos los fans estaban más que listos para inyectarse una buena dosis del mejor metal del planeta.
Sin embargo, la espera fue recompensada por Metallica, que de verdad cumplió su palabra de dar un show único y absolutamente espectacular. Igual que hace 3 años en el Foro Sol, todo comenzó con la particular versión en metal sinfónico que hicieron de “The Ecstasy of Gold” (original de Ennio Morricone) y de inmediato resonó en las almas el latido salvaje de la batería comandada por Lars Ulrich. “Creeping Death” y “For Whom the Bell Tolls” complacieron los oídos; pero con “Fuel” empezamos a comprender el verdadero calibre de este Arsenal que le prendió fuego al escenario.
James Hetfield le preguntó a la gente que si los habían extrañado… Ellos también extrañaron al público mexicano, a quien le tienen un amor tan especial que por eso esta gira mundial arrancó en tierra azteca. La gente rugió, aplaudió, fue bautizada con cerveza; pero la primera vez que enmudeció fue ante las explosiones y el helicóptero que dieron paso a “One”, sin duda una de las más esperadas.
Ataúdes móviles, una silla eléctrica, pantallas que subían y bajaban mostrando imágenes tortuosas, retorcidas, de soldados, locos y cementerios; más pirotécnia de la que nadie jamás imaginó que podría explotar en un recinto cerrado como el Palacio de los Deportes; la construcción de Lady Justice (a quien llaman cariñosamente Doris) frente a los ojos de una multitud extasiada… Vaya, vimos hasta un hombre corriendo en llamas por el escenario (que preocupó a más de uno). Todo eso fue parte del show.
Lo verdaderamente importante, como lo dijo James, fue la música. Metallica tocó piezas de casi todos sus discos, como “Cyanide” del Death Magnetic, “The Memory Remains” del ReLoad; “Wherever I May Roam”, “Sad But True”, “Nothing Else Matters” y “Enter Sandman” del disco homónimo (mejor conocido como el Disco Negro). También interpretaron canciones que les dan nombre a sus discos: “..And Justice For All”, “Ride the Lightning” y la imprescindible “Master of Puppets”; además de “Fade to Black”, “Welcome Home (Sanitarium)” y “Battery”.
Tanto poder reunido en un solo lugar probó a hombres, mujeres, niños y al equipo. Metallica tuvo oportunidad hacerle un cover a “Die, Die My Darling” de Misfits y terminar el concierto con “Seek & Destroy” del Metal Up Your Ass, después nombrado por la disquera Kill 'Em All.
Y eso sólo fue la primera noche, todavía faltan 7 conciertos más en el Palacio de los Deportes. Metallica ha demostrado una vez más porque una banda que está más viva que nunca.



































































































