El icónico cantante Meat Loaf confirma un concierto en nuestro país, el 24 de junio en el Pepsi Center WTC, como parte de su gira Mad, Mad World en apoyo a su más reciente material discográfico: Hell in a Handbasket.


El icónico cantante Meat Loaf confirma un concierto en nuestro país, el 24 de junio en el Pepsi Center WTC, como parte de su gira Mad, Mad World en apoyo a su más reciente material discográfico: Hell in a Handbasket.
Por Eugenia Robleda
El domingo 24 de junio llovió fuego y azufre en el Pepsi Center WTC porque todo el frenesí del Mad Mad World Tour llegó a la ciudad de México. Aunque había algunos veinteañeros, la mayoría de los asistentes rondaban la cuarta década de vida y lucían entusiasmados de ver por fin a su cantante favorito después de una ausencia de 11 años. No es sorprendente que “When I'm Sixty-Four” de The Beatles sonara para ambientar la noche porque precisamente Meat Loaf tiene esa edad.
Entre pinceladas darketas, grandes dosis de teatralidad y mucho rock se fue tejiendo este recorrido por las grandes canciones del artista texano. “Runnin’ for the Red Light (I Gotta Life)” del disco Welcome to the Neighbourhood fue la que marcó la entrada de Meat Loaf al escenario, le siguieron “Dead Ringer for Love” y “If It Ain't Broke, Break It”. Brevísima pausa para cambiarse el saco que llevaba bordada una daga atravesando rosa sobre la manga por una chamarra universitaria, atuendo más adecuado para cantar "Paradise by the Dashboard Light" del Bat Out of Hell, disco que lo lanzara a la fama mundial.
El amor por su público se le desbordaba a Meat Loaf en la mirada y en las palabras de gratitud que dedicó, como cuando dijo que si por él fuera, nos besaría a todos. En la pantalla del escenario se proyectaron las portadas de los discos que correspondían a las canciones, así nadie se sentía perdido; incluso “Los Angeloser” fue sing-along porque pasaron la letra completa de este tema.
Llegó el turno de lucir el nuevo disco, Hell in a Handbasket, con “The Giving Tree”, “Our Love and Our Souls” y, obviamente, “Mad Mad World/The Good God is a Woman and She Don't Like Ugly”. Por cierto, Patti Russo grabó ese álbum y estuvo presente en el Pepsi Center WTC luciendo su gran voz al lado de Meat Loaf. La emoción de la gente fue in crescendo cuando sonó desde lo alto de las bocinas “Rock and Roll Dreams Come Through” y el gran cierre fue con “Bat Out of Hell”.
Sin embargo, la nostalgia pura se condensó en los ánimos, los recuerdos del ser amado se agolparon en los ojos, en cuanto el piano emitió los primeros acordes de “I'd Do Anything for Love (But I Won't Do That)”. El cantante nos regaló una versión larga, melodiosa, al borde de lo empalagoso, pero sin caer en lo cursi. Para salir del éxtasis, cambió a un ritmo country e interpretó “Two Out of Three Ain't Bad” con un sombrero texano muy bien puesto. Las últimas palabras que Meat Loaf le dedicó a sus fan fueron: “Con todo mi corazón y mi alma, muchísimas gracias ciudad de México”.



