Tras su exitoso sold-out de marzo en El Plaza Condesa, la banda regiomontana Los Claxons regresa a la ciudad de México para presentarse ahora en el Auditorio Blackberry el 22 de septiembre.


Tras su exitoso sold-out de marzo en El Plaza Condesa, la banda regiomontana Los Claxons regresa a la ciudad de México para presentarse ahora en el Auditorio Blackberry el 22 de septiembre.
Por Donají Chávez
Después de presentarse el 10 de marzo en El Plaza Condesa ante un foro lleno, Los Claxons conquistaron nuevamente a su público con el show que ofrecieron este sábado en el Auditorio BlackBerry.
Sarmad fue el encargado de amenizar la noche con varios temas de Corazoneando, álbum producido por Mauricio Sánchez, antes de que los regiomontanos pisaran el escenario del inmueble.
Una vez que Nacho, Sánchez, Cholo, Pablo y Cesáreo iniciaron el concierto, los gritos, aplausos y la emoción de sus fans no pararon sino hasta el final. Así, el recorrido por sus cuatro discos comenzó con “Ella y yo”, “Ya me cansé”, “Tus maletas” y “Estoy en el aire”.
Con gran entusiasmo, los asistentes corearon “Préstame atención”, “Los Claxons”, un fragmento de “El aire” y “Tu sonrisa”. Después, sus ídolos los complacieron con los éxitos más recientes: “Menos de ti”, “Día de muertos” y “Camino a encontrarte”, tema con el cual Nacho hizo énfasis en que uno tiene que tomar sus propias decisiones.
Previo a “Llegaste” y “Crónica de un beso”, Pablo y Sánchez demostraron talento con sus instrumentos en “Así pasa el día aquí”. “En un ratito”, el mismo Sanchez tocó el piano como preámbulo a un set acústico que incluyó “Enero”, “Más grande que el sol”, “Gracias a la vida” (tema de Violeta Parra) y “Personajes”.
La energía de los presentes fue suficiente para explotar por completo con “Plan perfecto” y “Flores en febrero”, no sin antes escuchar “Antes que al mío”, “Este mundo sin ti” y “Tal vez me estoy tomando el pelo”.
En un mood más tranquilo, Los Claxons transportaron a todos hasta “Playa Maguadel”, recordaron qué ironía resulta querer a alguien con “Mis manos necias” y se despidieron entonando “Ahí estaré”.