Camilo Lara y su Instituto Mexicano del Sonido se presentarán el 17 de agosto en el Teatro Metropólitan de la ciudad de México.


Camilo Lara y su Instituto Mexicano del Sonido se presentarán el 17 de agosto en el Teatro Metropólitan de la ciudad de México.
Por: Carlos Mena
El pasado mes de marzo, el Instituto Mexicano Del Sonido dio posiblemente la mejor presentación de su carrera en el marco del escenario principal del Vive Latino 2012. Esa tarde de sábado, la combinación de cumbia, música mexicana y electrónica puso a bailar a cerca de 50 mil personas en el Foro Sol.
El viernes pasado, casi cinco meses después, el IMS se presentó con todo y disco recién estrenado en el Teatro Metropólitan por primera vez, lo cual significó un nuevo reto para ellos ya que este inmueble no se presta para nada para bailar, brincar y disfrutar los beats de Camilo Lara y compañía.
Para comenzar la noche y empezar la fiesta, se presentó The Wookies, posiblemente uno de los mejores live acts mexicanos en cuanto a música electrónica. A base de remixes, incluido el del ya clásico tema “Toro” de El columpio asesino y una gran energía este grupo dejó encantado al público y listos para recibir al IMS. No se puede esperar menos de una banda con ese nombre y que en el escenario utilizan mascaras de estos peludos personajes del universo Star Wars.
Cerca de las 10 de la noche llegó el momento de la bien conocida introducción: “desde Coyoacán para el mundo…” y a base de “Cumbia” el baile comenzó y continuó con “La quebradita”.
La noche transcurrió con ya conocidos éxitos y contó con algunos invitados como Alan, vocalista de Vicente Gayo, Teo de Liquits y especialmente de Money Mark, reconocido productor que ha colaborado muchísimas veces con Beastie Boys.
Después de la gran participación del Señor Money en “Mirando a las muchachas”, el Instituto Mexicano Del Sonido se despidió con “Escríbeme pronto”.
A pesar del aspecto del lugar, las butacas y lo poco que se presta para bailar y enfiestarse, el IMS superó la prueba y logró prender prácticamente todo el concierto a los asistentes quienes se mantuvieron bailando frente a su asiento, desde las primeras filas, hasta los rincones.